Endurecimiento por inducción
El endurecimiento por inducción presenta ventajas considerables respecto a otros procedimientos de endurecimiento superficial. El calor solo se genera allí donde es funcionalmente necesario: en la capa superficial. Por tanto, este procedimiento de alta precisión provoca menos deformaciones, permite registrar los datos del proceso a nivel de pieza gracias al flujo de una sola pieza y, además, consume mucha menos energía que los procesos de templado por cementación o con soplete. Alimentado con electricidad verde, el endurecimiento por inducción permite una producción sin emisiones de CO2.
¿Cómo funciona el endurecimiento por inducción?
La inducción electromagnética desempeña un papel determinante en el endurecimiento por inducción. Alrededor de la pieza que se va a procesar se dispone un inductor (bobina de cobre) que garantiza el calentamiento selectivo del metal a procesar. Para ello se genera una tensión alterna en el inductor. Esta tensión eléctrica induce corrientes parásitas que calientan selectivamente el material debido a su resistencia eléctrica. La profundidad de penetración de la inducción depende de la frecuencia de la tensión alterna: cuanto mayor sea la frecuencia de la tensión, menos profundamente penetrará el calor en la pieza. La fuente de energía debe adaptarse a los requisitos respectivos para que la frecuencia se ajuste de forma óptima al patrón de endurecimiento deseado. Para evitar que la pieza se caliente por completo, la duración del suministro de corriente alterna se limita a unos segundos durante el endurecimiento por inducción. Así se evitan diferencias de temperatura excesivas, que podrían tener un efecto negativo en el material que se está procesando. Como las piezas se enfrían con agua directamente después del endurecimiento, el acero queda protegido adicionalmente contra la deformación.
Endurecimiento por inducción 2.0 – el procedimiento SDF® de eldec
Con la Simultaneous Dual Frequency (doble frecuencia simultánea), también conocida como SDF®, eldec ofrece un procedimiento de endurecimiento muy especial que se utiliza principalmente para geometrías de piezas complejas. A una frecuencia media se superpone una frecuencia alta, de modo que ambas frecuencias actúan sobre el componente al mismo tiempo. Esta tecnología garantiza que determinadas zonas de los engranajes, por ejemplo, se calienten uniformemente aunque se encuentren a diferentes distancias del inductor. Con el endurecimiento SDF®, una superficie puede alcanzar la temperatura necesaria en la base y cabeza del diente, de modo que toda la pieza se endurece fiel al contorno. El resultado: precisión absoluta, profundidad y nivel de temperatura uniformes.


